América cerró una excelente
campaña con el titulo en sus vitrinas. No obstante su estilo cuestionado desde el
arranque, los resultados hablan por sí mismos. Está visto que es muy complicado ser
campeón con un futbol que apueste por el espectáculo, aunque guardando el equilibrio que
todo equipo debe tener para aspirar a cosas importantes. Fundamental en el América fue la
actuación de Cuauhtémoc Blanco, el delantero terminó por marcar la diferencia. Pero no
sólo fue el accionar del Cuau, también destaca la presencia de un Claudio
López y el respaldo de un verdadero equipo. Porque también debe resaltarse la labor de
Pavel Pardo, Germán Villa, Guillermo Ochoa, Ricardo Rojas y José Antonio Castro. Todos y
cada uno aportó su talento, capacidad y esfuerzo. Mario Carrillo supo manejar al equipo.
Con Manuel Lapuente atrás de él. La idea futbolística sin duda fue del segundo, bien
llevada por el primero y excelentemente ejecutada por el grupo de jugadores. Tecos, por su
parte, se quedó en el camino. Los errores terminaron por definir su suerte. No pudieron
digerir lo sucedido en el primer partido. Sin embargo, un hecho que debe resaltarse fue
que lucharon hasta el último momento. No tuvieron esa dosis de fortuna porque cuando se
acercaron en el marcador, inmediatamente América respondía con otro gol. No hubo tiempo
de reacción, pero dejaron constancia de su capacidad y talento. Si hay continuidad en el
trabajo pueden volver a ser protagonistas en el próximo torneo. OVACIONES.