|
Si al iniciar la temporada alguien me hubiera dicho que el América no ganaría en la liga durante 8 partidos al hilo no lo creería.
Después de salir campeones de la famosa Interliga el panorama no se veía brillante, pero por lo menos reinaba el optimismo.
Sin desplegar un fútbol vistoso y con apenas jugando a ratos se alcanzó el objetivo.
Aunque el equipo del Ruso no carburaba como el deseaba, se evidenciaba un equipo superior a los demás en dicho torneo y efectivo a la hora de obtener resultados.
En varias ocasiones se hicieron sentir los comentarios de varios aficionados y reporteros quienes expresaron que aquel equipo de Daniel Alberto no estaba llenando nuestras expectativas; las críticas apenas se ahogaban en el cariño al Ruso con su personalidad abierta y pasado americanista, ayudado por el hecho de que por lo menos se sumaba de a poco.
Y lo que son las cosas, antes nos quejábamos al lograr el subcampeonato de la Sudamericana, pegábamos de gritos cuando se dejaban ir dos puntos y hablábamos de no conformamos con menos que la victoria mientras que ahora se festeja cualquier agónico empate ¡No es para menos, a estas alturas “lo que caiga es bueno”!
Es irónico que hoy, equipos de medio pelo como Jaguares de Chiapas y San Luis sobresalen en un fútbol mediocre y sin brillo, en el que nos hemos transformado en el payasito de la fiesta.
¿Que razones dar? ¿cómo sacar la cara y defender a un América que no reacciona?
Hace apenas dos semanas se decía que la enfermedad no era grave, que apenas era un “resfriadito” y hoy estamos buscando desesperados qué paramédico nos hace el milagrito y nos da resucitación cardiopulmonar. Lo complicado no sólo será ver quien le pone el pico en el hocico al difuntito, sino encontrar pulmones donde meter aire… ¡ni qué hablar de hallar corazón!
He leído incontables comentarios en los que se declara que América nunca había estado tan mal, pero cuando pensábamos que la cosa no se podía poner peor… ¡sorpresa!
Declaramos que no se podría caer más bajo, y cuando creímos que se había tocado fondo ¡no contamos con que los jugadores y directivos sacarían una palita para seguir excavando todavía más profundo!
¡No habíamos estado tan mal ni cuando teníamos a la legión de troncos paraguayos en nuestras filas!
Lo que es irónico es que esta semana, después de perder con el colero en la porcentual estemos hablando de renovación de plantel cuando milagrosamente todavía nos quedan “esperanzas” en la Libertadores ¡Y es que no es para menos, las cosas están color de hormiga asoleada!
Y aquí podríamos quedarnos hablando todo el día sobre quien juega mal y quien no funciona. Ahora es cuando medio mundo busca hallar respuestas, cuando aturden las burlas, varios se agachan y se apuntan dedos en todas direcciones.
Por si no fuera suficiente, justo en la semana donde se juega la continuidad en el único torneo internacional que puede salvar las papas del horno nuestro genial presidente intenta robar cámara rasgándose los vestidos presentando su renuncia… ¡efectiva en junio!
Si ya es bastante cobarde dejar el barco a estas alturas, avisarlo con tanto tiempo de anticipación solamente confirma que Cañedo es mas que egocéntrico ¡Si en verdad le preocupara el equipo se hubiera esperado por lo menos a que pasara el partido con River!
Otro que trajo su saquito de estiércol es Romano, quien sin inteligencia alguna se unió olímpicamente a la decisión de su jefecito.
Jamás se imaginó que todo esto era un teatrito y que lo iban a dejar bailando solo y sin música cuando Azcarraguita respondiera que no le aceptaba la renuncia a su amiguis y ahora tiene que salir a corregir que no era “renuncia, renuncia” sino que dejaba en manos de los directivos su suerte hasta junio.
¿Y quien le dijo que le darían hasta cumplir su contrato en diciembre? ¿quién le asegura que sobrevive en el puesto hasta junio?
Por un lado se entiende, siendo que lleva sin ganar no se cuantos partidos en primera, “una raya más pal’tigre” no es gran cosa, pero el papelón realizado nadie se lo quita.
Esto evidencia el poco interés que se tiene en realidad por el equipo y la increíble falta d consideración del estado anímico de los jugadores.
Si el presi dice que en junio se baja de la carreta, ¿qué esperanzas tienen ellos?
En otras palabras, es gritar a los cuatro vientos que siendo que el barco se hunde, el capitán corre con tiempo, no sea que no alcance salvavidas. Es decir “no se tu, pero yo me pelo” o de a tiro “¡vámonos porque aquí espantan!”.
Si bien el y su grupo TIENEN QUE SALIR de Coapa, dudo que ocurra si en liga o copa se da alguna señal de vida. Si hay algún milagrito tengamos por seguro que lo van a magnificar y se lo van a colgar todos pidiendo crédito para su continuidad.
Ellos son quienes han sobrecargado al equipo de cuanto partido amistoso y torneo se ha inventado ¡No han puesto a Memo Ochoa a jugar canicas porque se tendría que sacar los guantes y en una de esas se le atora una matalota entre los rulos!
Por mencionar su caso solamente, no le dieron tiempo de recuperación suficiente cuando sufrió la lesión de sus dos tobillos recientemente y me parece que lo esta resintiendo.
Fue él quien dijo que hace mas de dos años que no han podido tener una pretemporada adecuada. Es aun mas preocupante el darnos cuenta que entre viajes y partidos es prácticamente imposible entrenar seriamente más de dos días por semana.
Si esto es así, significa que en los últimos cuatro torneos locales no se ha tenido resto físico para llegar hasta el final y las ganas y el talento son lo de menos.
Se pueden ganar media docena de partidos.
Si el jugador profesional, que recibe exigencias físicas superiores a las mías (jugando los domingos una cascarita con los cuates) no descansa lo suficiente y no se prepara bien físicamente hoy en día es literalmente IMPOSIBLE que rinda al máximo de su potencial. ¡Y nosotros pidiendo que se pelee en todos los frentes a como de lugar!
En esto me siento culpable, porque he argumentado que “somos un grande” y hasta que “el Real Madrid pelea la Liga, la Copa del Rey, la Champions y cualquier trofeíto local que se le ponga enfrente.
Lo interesante es que ni el Real Madrid, con la lana que invierte cada año, puede enfrentar todos los torneos con la misma intensidad. ¡Ni que decir de la extensa plantilla con la que cuenta!
Si tienen en el banquillo a Saviola, Drenthe, Robben, Higuaín (el bueno), Gago y una pléyade más les es posible jugar tantos torneos.
Sin querer justificar la horrible baja de juego del plantel americanista me parece obvio que no han tenido trabajo físico adecuado. La cantidad exagerada de bajas y lesiones (sin contar las suspensiones) va más allá de la responsabilidad del Ruso pues este tren de trabajo lo cargan antes de Luis Fernando.
Con esto no digo que dejemos de exigir y desear que el equipo participe en los torneos importantes, sino que se seleccione bien en qué participar, se planee correctamente y lo más importante, que se cuente con un plantel que tenga la capacidad de enfrentar los torneos.
Ver desinterés evidenciado por la tardanza e ineficiencia a la hora de traer refuerzos para sustituir a los lesionados sirve como prueba de que el problema va más allá de lo que ocurre en la cancha.
Así mismo, el atleta profesional depende muchísimo de su estado emocional para afrontar las exigencias del juego. El juego está más en la cabeza que en los pies. Y si la cabeza esta en otro lado… vemos lo que vemos.
No culpo a quienes no van al estadio o a quienes estando allí insultan y se desesperan, después de todo se paga por ver un espectáculo a favor y no en contra.
Todos deseamos ver a un América espectacular, contundente y efectivo. Ese que hacia que al rival le temblaran las canillas, y se le mojaran los pantalones (con toda clase de sustancias, liquidas y medio sólidas) con sólo verlos saltar a la cancha como fieras de coliseo romano. Tristemente esos épicos y legendarios tiempos pasaron (si algún momento así existieron) y ahora sólo nos quedan memorias dulces que intensifican la amarga realidad actual.
Es una pena decirlo, pero la REALIDAD AMERICANISTA de hoy es extremadamente frustrante.
Los jugadores se ven reventados y su lenguaje corporal es el de quienes perdieron el partido antes de tocar la primera pelota. Mi perspectiva es que la única manera de despertar al pequeño monstruo en estado comatoso que debe de estar por allí es con alguna goleada a algún equipo con estirpe, y si hubo alguna oportunidad para hacerlo es en estas dos semanas, contra River hoy, con Pachuca el domingo o contra Chivas. Siendo realistas esto no ocurrirá a menos que Cabañas salga inspirado, Ochoa cierre la puerta, Arguello se acuerde de atinarle al arco, Castro recupere su nivel mundialista y Núñez… Núñez… bueno, ¡mejor con el ni contemos!
El colmo es que Ovaciones publicó hoy que como en otrora hizo Cruz Azul, los extranjeros (incluso los lesionados gracias a la falta de preparación física) estarán a sueldo reducido ¡que buen incentivo!
Si analizamos el asunto, eso solamente les beneficia a los directivos pues a los aficionados nos importa un comino si ganan menos o más. Por si no tuvieran suficiente presión ahora se les expone al ridículo adoptando medidas que no creo hagan diferencia en lo positivo.
Si queremos ser parejos, ¿por qué no ponemos a toda la directiva en capilla y les bajamos el sueldo el 70%? ¡Olvídense de renuncias pichurrientas! Bájense el sueldazo, al cabo que con toda la lana que tienen ni lo sentirían, pero al menos mostrarían que son parejos y darían la ligera impresión de que asumen sus responsabilidad en este embrollo.
Por lo pronto estoy mentalizado para que esta nochecita se empiece a apagar la última lucecita de esperanza pues River viene embalado y con un nivel de juego impresionante. Los vi el domingo y la verdad es que no veo cómo podamos empatarles siquiera. Ojala me equivoque y “despierte la fiera” que los chamacos llevan dentro.
Si somos honestos todo indica que la presente temporada se fue al traste. De cualquier manera la renovación es indispensable y por fin se acabaron los pretextos para de Luisa y Cañedito y quedan sólo las ineludibles razones que condenan su falta de interés, desidia e incapacidad.
Ojala que no ocurra lo que parece que se mueve detrás de bambalinas, no hay vuelta de hoja, el cambio es evidente y la guillotina no debe discriminar largo de pantalón.
Es hora de repatriar a los que hemos olvidado y maltratado, esos americanistas como Don Carlos Reinoso, Roberto Alves Zague, Lalo Bacas (¡ahora en Pachuca!), Cristóbal Ortega, Antonio Carlos Santos y varios otros que jamás se debieron alejar del Nido.
Hace tiempo que necesitábamos respirar profundo y poner los pies sobre la tierra. Ya urgía una renovación, y esta es quizás la única manera de experimentarla.
¡Animo Americanistas! Acuérdense que no hay mala racha que dure cien años ni equipo que lo soporte! (por lo menos en primera división)
Y como dijo el querido americanista Chespirito:
“Tómalo por el lado amable”
Josué Murillo
vivamex@yahoo.com
|

|
|